Noticias desde mi retiro analógico
Ya va más de una semana desde que me desinstalé redes sociales del celular. No tengo ni instagram, ni facebook, ni tik tok. El primer día me sorprendí varias veces agarrando el dispositivo en automático, sin pensar, para entrar a instagram. Recién al momento de desbloquear la pantalla recordaba que no había “ningún lugar adonde ir”, y un profundo alivio invadía mi cuerpo. Con los días ese ímpetu se fue amainando y a más de una semana de este detox tecnológico, puedo decir que no solo es posible vivir sin ese estímulo, si no que me gusta la vida sin esa demanda.



